Malla de ocultación (brezo, cañizo, malla sintética, etc.)
Bridas de plástico, alambre galvanizado o grapas (según el tipo de soporte)
Grapadora (para soportes de madera)
Tijeras o cúter (para cortar la malla si es necesario)
Cinta métrica (para medir correctamente)
Guantes (para evitar cortes o lesiones)
Pasos para la instalación
Medir la zona
Antes de comprar la malla, mide la longitud y altura de la valla o estructura donde la colocarás.
Preparar el soporte
Si tienes una valla metálica, revisa que esté firme y sin objetos cortantes.
Si es una pared o barandilla, asegúrate de que permite una buena sujeción.
Desplegar la malla
Coloca la malla sobre la valla o estructura y extiéndela uniformemente.
Fijar la malla
En vallas metálicas: Usa bridas de plástico o alambre galvanizado para sujetarla. Fija cada 30-50 cm.
En muros: Usa grapas de acero o tacos con tornillos y arandelas para sujetarla.
Postes. Las cuerdas de nylon o bridas servirán para sujetar la malla a postes y cercas. Eso puede ser el caso de un balcón donde no hay un muro fijo contra que sujetar la malla.
En madera: Colocar una malla de ocultación en una valla de madera es un proceso sencillo. Tienes varias opciones
Con bridas de plástico: Pasa bridas por la malla y alrededor de los listones de la valla cada 30-50 cm y ajústalas bien.
Con alambre galvanizado: Enrolla trozos de alambre alrededor de los listones y la malla, retorciendo las puntas con unos alicates.
Con grapas: Usa una grapadora de carpintero para fijar la malla a la valla en varios puntos (ideal para vallas con tablones anchos). Si encuentras dificultad para que las grapas traspasan la mall, intenta inclinar la grapadora hacia un lado.
Asegurar los extremos y ajustes finales
Refuerza las esquinas y los puntos donde haya más viento.
Si es necesario, corta el exceso de material con tijeras o cúter.