Existen varios tipos de tarima para exteriores, cada uno con sus propias características y ventajas. A continuación, se presentan los tipos más comunes:
1. Tarima de Madera Natural
Madera tropical: Como el ipe, cumarú, y teca. Son conocidas por su durabilidad y resistencia a la intemperie, pero requieren mantenimiento regular.
Madera tratada: Pino o abeto tratados químicamente para resistir la humedad y los insectos. Son más económicas que las maderas tropicales, pero aún requieren mantenimiento.
2. Tarima Composite:
Madera-plástico: Compuesta por una mezcla de fibras de madera y plásticos reciclados. Es muy duradera, resistente a la humedad y a los insectos, y requiere poco mantenimiento.
Polímeros puros: Hechas completamente de plásticos como el PVC. Son extremadamente resistentes al agua y al desgaste, y no requieren mantenimiento, pero pueden ser más costosas.
3. Tarima de Bambú
Fabricada a partir de fibras de bambú tratadas y prensadas. Es una opción sostenible y ecológica, con buena resistencia a la humedad y al desgaste, aunque también necesita cierto mantenimiento.
4. Tarima Cerámica
Hecha de materiales cerámicos o porcelánicos. Es muy resistente, duradera y fácil de mantener, además de ofrecer una gran variedad de diseños y texturas.
5. Tarima de Resina
Fabricada con resinas plásticas que imitan la apariencia de la madera o la piedra. Son resistentes, fáciles de limpiar y requieren poco mantenimiento.
Ventajas comunes de tarima exterior
Durabilidad: La mayoría de las tarimas para exteriores están diseñadas para resistir las condiciones climáticas adversas.
Estética: Disponibles en una variedad de colores, texturas y estilos, para complementar cualquier diseño de exterior.
Bajo mantenimiento: Muchas de estas opciones requieren poco mantenimiento en comparación con la madera natural.
Al elegir una tarima para exteriores, es importante considerar el clima local, el uso previsto y el presupuesto, así como las preferencias estéticas y el nivel de mantenimiento dispuesto a realizar.